Como mejorar la velocidad de Windows y no morir en el intento

En informática hay varias reglas que se cumplen siempre, como las leyes de murphy en informática yo siempre digo que tienen su propio grupo de leyes. Algo que es muy conocido, que una PC con Windows, con el tiempo tiende a “degradarse” la velocidad y volverse una carreta. Por más que tengamos una PC de último modelo, con buena cantidad de RAM, después de aproximadamente 1 año de uso continuo, la velocidad no será la misma.

Una de las tareas que me piden muy seguido en los mantenimientos y soportes a domicilio es la verificación de la repentina lentitud de la PC. En casi todos los casos se trata de Windows XP, pero también encontré varios Windows Vista y 7 con el mismo problema. La razón de esto es que Windows no guarda sus archivos en el disco de forma ordenada, en otras palabras, cada archivo que guarda windows, lo suele fraccionar en “pedacitos” y ubicar cada trozo en donde encuentra un lugar libre. Esto hace que cada vez que el sistema operativo busque ese archivo tenga que rastrear todo el disco hasta encontrar todos los segmentos que lo componen. Como los discos rígidos normales no son muy rápidos (se sigue usando medios mecánicos internamente) y los nuevos discos SSD son todavía muy caros, no nos queda otra que hacer un mantenimiento a la información contenida en el o los discos.

Para esa operación se debe “limpiar la basura” como primera medida. Esto se puede hacer a manualmente, usando el liberador de espacio de Windows o mucho mejor es usar aplicaciones como CCleaner. En ambos casos, lo que hace es eliminar los archivos temporales de los navegadores de Internet, los archivos temporales de Windows y los archivos log (archivos propios de windows para dejar registro de actividades). Estos archivos se van acumulando consumiendo espacio y contribuyendo a la lentitud del equipo.

Seguido a esto, hay que verificar que el disco tenga espacio libre suficiente, como estimación se puede decir que Windows necesita por lo menos de entre 10% y 15% de espacio disponible para que trabaje de forma fluida. Con la operación anterior se puede recuperar bastante espacio (he visto en ocasiones hasta 5 Gb en “basura”).

Por último, hay que defragmentar el disco, esta operación lo que hace es ordenar cada porción de todos los archivos para que estén juntos en el mismo sector del disco. Esta operación se puede hacer con el mismo Windows, pero personalmente, siempre tengo mejores resultados usando herramientas como Defraggler que hace lo mismo, pero mejor y de forma más gráfica, para que el usuario pueda darse cuenta que esta haciendo y cuan “grave” es el problema.

Este programa se instala de forma muy fácil, y se puede configurar para que al terminar apague automáticamente la PC. Por otro lado, el programa da un porcentaje de fragmentación al presionar Analizar. Como regla general, todo valor por arriba del 10% es bueno hacerlo. Igualmente si se hace con un porcentaje menor no hay problemas.

Cualquier duda, consultan.

Hasta la próxima.
Hernán




Los comentarios han sido desactivados.